Superman es un personaje de ficción de la vieja escuela. Nadie se cree el lado sobrenatural ni la capacidad infinita de la persona en las organizaciones; mucho menos se acepta su individualidad... Las situaciones se manejan desde el Equipo, entendido como una asociación de intereses y voluntades orientadas al logro, con espíritu de pertenencia y apoyo mutuo. Es el todos para una y juntos a por todas.
Es una suerte poderse rodear de gente que lucha por un objetivo y que transmite energía, iniciativa y positivismo. La implicación de tu gente favorece la consecución eficiente de resultados y el estímulo para afrontar los próximos, o crear nuevas oportunidades y medios para alcanzarlos con éxito. Es un privilegio poder interiorizar sensaciones como la pertenencia y la integración, por compartir esfuerzos y compatibilizar aptitudes.
Ser Equipo es sumar individualidades y potenciarlas como conjunto, cada cual desde nuestra motivación, nuestra ilusión por emprender, nuestras ganas por compartir y nuestro deseo de obtener la recompensa de esa unión, en cada proyecto desarrollado.
Hemos de tener la mente abierta y ser receptivos, practicar la escucha activa y encajar las opiniones y criterios de los miembros. Todas las percepciones son válidas si guardan coherencia argumental. Las aportaciones deben ser libres y voluntarias, por encima de prejuicios o dudas, sin temor al fallo o al desacierto, y sin jerarquías. Cualquier metodología es buena si resuelve adecuadamente, y cada cual con su ritmo. El refuerzo del grupo ha de servir de complemento ante las carencias o debilidades personales (nadie es perfecto, ni aunque lo pretenda). Aceptar la ayuda es captar la esencia de la colaboración y permitir establecer lazos de cercanía y compenetración, enriquecerse como persona y admitir con humildad que aprender es desarrollarse, sin tener que avergonzarse de si eres o pareces. Es un error tener miedo a equivocarse pues supone una nueva oportunidad de aprender y de demostrar que te puedes superar. Por tanto, recibir el feedback del Equipo debe ser una práctica constante y espontánea, a cualquier nivel, momento o jerarquía, bidireccionalmente, en lo bueno y en lo malo, aunque cueste o duela. Comprender su importancia es dar pie a establecer relaciones profesionales eficientes y dinámicas.
